FRACTURAMIENTO HIDRÁULICO COMO LA VACUNA CONTRA EL COVID-19

La Comisión V de la Cámara de Representantes realizó la quinta audiencia pública sobre una técnica a la cual se le debería dar el nombre en español que le corresponde: Fracturamiento Hidráulico Multi-etapa con Perforación Horizontal (FH-PH), y que no es más que el famoso y mal denominado “Fracking”, que en inglés el nombre correcto es “Fraccing”.

Lo primero a destacar es el uso inapropiado de un nombre en inglés que algunos de los opositores utilizan con total seguridad, sin entender realmente a lo que hacen referencia. El fracturamiento hidráulico no es una técnica novedosa, se viene realizando desde comienzos de siglo en Estados Unidos y quizá desde finales de 1960 en Colombia.  Lo segundo, es que para la realización de los PPII solamente se tienen dos cuencas consideradas: Valle Medio del Magdalena y Cesar-Ranchería.

El tercer punto es cómo algunos de los invitados, tanto nacionales como internacionales, al pronunciarse sobre este tema demuestran un total desconocimiento, mezclan conceptos y soportan sus argumentos con un gran sentimiento, que pareciera estuvieran narrando una novela rosa. 

A esto se suma que, los opositores a la técnica no proponen soluciones, solo mencionan los posibles efectos o consecuencias, que no son demostrados con el rigor técnico y científico que merece una conversación de interés nacional. Esto es una gran oportunidad y se debe abordar partiendo de los intereses colectivos, en donde la autosuficiencia energética del país está en juego, al igual que los recursos financieros que forman parte de los ingresos de la Nación. 

Es importante mencionar que el sector minero-energético es una de las industrias más reguladas, con más énfasis en el fracturamiento hidráulico. A esto se suma que, la comisión de expertos encargada de la revisión del FH-PH, sabiamente recomendó la realización de los PPII, precisamente para concluir si los posibles riesgos de la aplicación de la técnica se pueden presentar y si las barreras establecidas para su mitigación son efectivas. 

Las necesidades de nuestro país son muy diferentes a las de los países desarrollados, y por tanto se deben abordar con la particularidad que le corresponde. Precisamente y referente a nuestros principios y actuaciones, se “debe ser” y no “parecer”.  Y lo menciono dado que, a propósito del fuerte invierno que se presentó en febrero en Estados Unidos, uno de los países que se ha declarado públicamente como “verde” por su generación de energía procedente de otras fuentes diferentes a los combustibles fósiles, tuvo que mirar a su vecino para que le suministrara electricidad generada del carbón. 

Lo que deberían hacer los detractores, es ir más allá de los comentarios sesgados y superficiales, estos que se publican en las redes, con el objeto de buscar entender para luego ser entendidos, de lo contrario la conversación siempre será totalmente en contravía a lo establecido en las reglas de una buena comunicación. Qué mejor ejemplo que el de la vacuna para el Covid19, un proyecto de interés mundial en donde responsablemente se realizó la investigación acompañada de pruebas piloto y dado sus buenos resultados, ahora se procede a su masificación.

Óscar Díaz Martínez

Presidente de la JD Acipet

presidente acipet