SOBERANIA Y AUTOSUFICIENCIA ENERGETICA

Por: Carlos A. Leal, presidente Junta Directiva de ACIPETLa soberanía y la autosuficiencia energéticas son conceptos relacionados, pero no son intercambiables. Aquí se explica la diferencia entre ambos términos:Soberanía Energética:La soberanía energética se refiere a la capacidad de un país para tomar decisiones autónomas sobre sus políticas y estrategias energéticas. Implica la posibilidad de definir y controlar las fuentes de energía, la producción, distribución y consumo de energía, de manera que esté alineada con los objetivos nacionales, sociales y medioambientales. La soberanía energética se centra no solo en la autosuficiencia, sino también en la capacidad de tomar decisiones independientes y sostenibles en el ámbito energético.Autosuficiencia Energética:La autosuficiencia energética, por otro lado, se refiere a la capacidad de un país para producir la cantidad de energía que necesita sin depender en gran medida de importaciones. Esto implica que el país puede generar internamente la mayor parte de la energía que consume, reduciendo así su dependencia de recursos energéticos externos. La autosuficiencia energética se centra en la producción y la capacidad de satisfacer la demanda interna sin recurrir en gran medida a recursos extranjeros.En resumen, mientras que la autosuficiencia energética se centra en la producción interna de energía para satisfacer la demanda nacional, la soberanía energética va más allá al incluir la capacidad de tomar decisiones independientes y sostenibles en el ámbito energético. Un país puede ser autosuficiente en términos de producción, pero aun así carecer de soberanía si está limitado en su capacidad para determinar sus políticas y decisiones energéticas de manera autónoma.Apelando a estos dos conceptos, se puede inferir que no existe una disyuntiva aplicable a su definición, pero si pueden evaluarse por separado para visualizar cómo se afectan con las decisiones de política pública del gobierno de turno.En 2023, Colombia cuenta con una capacidad efectiva neta de generación de 18,777 MW, de acuerdo con un informe de Corficolombiana; el 68,4% corresponde a generación hidráulica, casi el 30% a generación térmica (13,3% con Gas Natural, 7,8% con combustibles líquidos y 9,5% con carbón) y aproximadamente el 1% con Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER) (eólica, solar, y biomasa). Colombia actualmente tiene autosuficiencia energética, salvo momentos puntuales en que ha tenido que importar gas para alimentar las termoeléctricas de la costa como plan contingente de suministro.Estos porcentajes tienen variación año a año dependiendo de la demanda, de los fenómenos climáticos y por ende de la disponibilidad de recursos. Se trata entonces de una matriz altamente dependiente de las fuentes hídricas que, siendo renovable, no es inagotable y un período de clima seco extremo como el vivido en los años 90 del siglo pasado pudiera impactar altamente su disponibilidad. De otro lado, con un tercio de esta matriz dependiendo de recursos no renovables como gas, petróleo y carbón, siendo la primera fuente de sustitución de la energía hidráulica en caso de su agotamiento, es indudable que se convierte en un recurso estratégico para garantizar la autosuficiencia energética.Por su parte las FNCER no son al menos por ahora, ni por un buen tiempo, una alternativa que aporte como fuente sustituta de primer orden, por su dificultad para convertirla en un recurso accesible, confiable y disponible.Ahora bien, las fuentes hídricas dependen de la madre naturaleza y el clima, y poco puede hacer la intervención humana para garantizar su disponibilidad fuera de medidas de control mediante racionamiento o construcción de represas para su almacenamiento.En cambio, los recursos fósiles a pesar de ser finitos, si pueden estar disponibles a partir de la intervención humana mediante la exploración y desarrollo de los yacimientos y el uso de tecnologías disponibles para su aprovechamiento. Colombia tiene un muy alto potencial de recursos fósiles en sus numerosas cuencas sedimentarias tanto en el área continental como en costa afuera y existen tecnologías de punta que permiten acceder a estos recursos de una manera rentable, segura y sostenible.Es decir que, para mantener la autosuficiencia energética en cualquiera de los posibles escenarios de la matriz, sin duda la disponibilidad de los recursos necesarios no depende de decisiones divinas sino de decisiones humanas que los líderes responsables del bienestar y desarrollo de la comunidad que representan deben tomar responsablemente por encima de cualquier consideración política e ideológica.Y es aquí donde es necesario contemplar el concepto de soberanía, ya que esta se garantiza en cuanto el país, a través de su gobierno, sea capaz de definir y controlar la disponibilidad de las fuentes que permitan la autosuficiencia de manera permanente, sin que sea dependiente de terceros.Es decir, un país puede tener autosuficiencia energética porque garantiza los recursos para la demanda que tiene, pero puede no tener soberanía si en determinado momento las decisiones para garantizar esta autosuficiencia se ven afectadas por presiones que ejerzan foráneos apelando a compromisos, acuerdos y condicionamientos que limiten el aprovechamiento de sus recursos.Un caso similar vivió recientemente Alemania, cuando en su afán de modificar su matriz energética a una más limpia decidió eliminar el uso de carbón reemplazándolo por gas natural proveniente de Rusia, con lo cual además de no ser autosuficiente perdió soberanía al depender de un tercero que finalmente intentó utilizar esta ventaja estratégica en favor de sus intereses geopolíticos.En el caso particular de Colombia, la autosuficiencia podrá mantenerse hasta que las reservas de hidrocarburos se agoten, que de no hacerse algo por incrementarlas, se daría en los próximos siete años. Y ante esta situación quedan dos caminos: O nos enfocamos en desarrollar los recursos fósiles que aún son abundantes como son el gas de los yacimientos costa afuera (offshore), el gas de yacimientos no convencionales, los hidrocarburos de cuencas con potencial exploratorio y los yacimientos de carbón mineral; o decidimos acudir a la importación de los volúmenes faltantes para cubrir las necesidades de la matriz energética. En el primer caso seríamos autosuficientes y soberanos energéticamente, situación ideal de manera estratégica y económicamente. En el segundo caso, perderíamos la autosuficiencia y la soberanía estaría subordinada a con que país o gobierno entremos a negociar el suministro de la fuente insuficiente.Y en esta segunda indeseada opción, la

ACIPET felicita a Bruce Mac Master por su nombramiento como presidente del Consejo Gremial Nacional 2024

Bogotá, 14 de diciembre de 2023 La Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos- ACIPET, Cuerpo Técnico Consultivo del Gobierno Nacional por la ley 20 de 1984, felicita al Dr. Bruce Mac Master por su nombramiento como presidente del Consejo Gremial Nacional para el año 2024. Con su experiencia durante 10 años al frente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), estamos seguros de que realizará una excelente labor para construir puentes entre todos los sectores empresariales y de esta manera aportar al desarrollo y crecimiento económico de nuestro país. Le deseamos los mayores éxitos en este nuevo reto, teniendo la plena seguridad de que sus aportes serán de gran beneficio para todos los colombianos.

ACIPET felicita a Orlando Velandia por su nombramiento como nuevo presidente de la ANH

Bogotá, 30 de noviembre de 2023 Desde la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos-ACIPET, felicitamos al Dr. Orlando Velandia Sepúlveda por su nombramiento como nuevo presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), un cargo que requiere de mucha responsabilidad y compromiso. Desde ACIPET, como cuerpo Técnico Consultivo del Gobierno Nacional por la ley 20 de 1984, esperamos seguir contando con todo su apoyo a la gestión de nuestra Asociación de profesionales como lo caracterizó durante su pasada gestión al frente de la ANH. Reiteramos nuestra disposición para trabajar junto a la ANH y aportar de manera técnica y académica al fortalecimiento del Sector, el desarrollo sostenible de nuestro país, y por facilitar mecanismos para la formación integral de los profesionales del sector energético del país. Auguramos éxitos y los mejores deseos en el desarrollo de su labor. Además, aprovechamos este espacio para agradecer a Clara Liliana Guatame por todos sus aportes y trabajo juicioso mientras estuvo al frente de esta entidad. Deseamos éxitos en sus nuevos proyectos de vida y esperamos encontrarnos en el camino para seguir aportando al desarrollo de nuestro país. 

Acipet celebra el fallo de la Corte Constitucional sobre regalías

Noviembre 17 de 2023. Desde la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos- ACIPET, cuerpo técnico consultivo del Gobierno Nacional por ley 20 de 1984, celebramos la decisión de la Corte Constitucional de derogar la norma de la reforma tributaria de 2022 que prohibía la deducción de las regalías de la base gravable del impuesto de renta para las empresas dedicadas a la exploración y explotación de recursos naturales no renovables. Esto es un paso fundamental para la continuidad del sector minero energético en Colombia, pues se elimina una restricción que superaba la capacidad contributiva de una Industria que, desde siempre ha sido una de la que más carga de tributación tiene en el país. Es fundamental recalcar que la Industria de los Hidrocarburos, solo en el primer trimestre de este año, recaudó por regalías un valor de $2,6 billones de pesos, la Inversión Extranjera Directa del sector petrolero sumó un valor de $745 millones de dólares y representó el 17,3% del total de la inversión extranjera total del país. Además, en el 2022 el sector aportó $18,16 billones a las arcas de la Nación, esto es 270% más que lo recibido en 2021 ($4,9 billones) y representa 1,3% del PIB.  Siendo así, este fallo es un respiro para la Industria incentivando la inversión en todo el Sector de Hidrocarburos y en todos los campos existentes, particularmente en aquellos campos maduros, los cuales tienen finanzas más retadoras. También es un alivio para el país en un momento en el que tenemos los indicadores económicos más bajos desde la pandemia (PIB -0.3%) Además, esto beneficia a los más de 270,000 empleos que genera el sector, asegurando el futuro y brindando esperanza de un mejor país para todos los colombianos.

ACIPET felicita al profesor, geólogo y Ph.D. Carlos Alberto Vargas y a su equipo de trabajo por el premio Alejandro Ángel Escobar en Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

Bogotá, 09 de octubre de 2023 La Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos-ACIPET felicita al geólogo Carlos Alberto Vargas y a todo su equipo de trabajo por el premio Alejandro Ángel Escobar en Ciencias Exactas, Físicas y Naturales por la investigación “Aportes al conocimiento de la estructura termal de la Tierra y algunas aplicaciones geotérmicas”. Un trabajo juicioso y de mucho esfuerzo que “recoge los resultados expuestos en más de 40 artículos contenidos en revistas arbitradas durante más de 20 años, y que han evolucionado hacia nuevos frentes de investigación y aplicación industrial”. Este prestigioso premio es un testimonio de la dedicación, pasión y contribuciones significativas al campo de las ciencias exactas y naturales. Este logro es motivo de inspiración para nuestros colegas, estudiantes y para todos aquellos que valoran la importancia de la investigación científica en la construcción de un mundo mejor. Desde ACIPET nos sentimos orgullosos de contar con un profesional como el Doctor Vargas quien, con su experiencia y conocimiento, nos ha apoyado en varias ocasiones como miembro de la Comisión Interinstitucional de Hidrocarburos (CIH) emitiendo diferentes conceptos técnicos. Le deseamos a él y a todo su equipo, un futuro lleno de éxitos continuos en su investigación y en todas sus actividades académicas. Esperamos seguir viendo su brillante contribución al avance de la ciencia y la innovación.

Conclusiones XX Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energia

La aspiración fundamental de ACIPET es contribuir en la transformación y crecimiento sostenible del Sector Energético para lograr un mejor futuro para sus Asociados, la Industria y todos los colombianos.  Su misión esencial es apoyar y fortalecer el conocimiento técnico y académico de los Ingenieros de Petróleos y profesionales del Sector de hoy y de mañana. El XX Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energía, llevado a cabo el pasado mes de agosto, reunió en promedio 1,200 asistentes entre estudiantes, expositores, panelistas, moderadores y representantes de compañías operadoras y de servicios.  La agenda técnica contó con la participación de 3 expositores internacionales en charlas magistrales, 3 paneles de discusión, 7 sesiones técnicas especiales y 126 presentaciones del Concurso Técnico en modalidad oral y posters.  Contó con 360 m2 de muestra comercial y 70 patrocinadores.  Abarcó las principales temáticas referentes a la sostenibilidad, reducción de emisiones, excelencia operacional, ciencia y tecnología de la Industria Energética renovable y no renovable. Colombia no solo vive una transición energética.  Por su pluralidad, vive muchas transiciones simultáneamente: social, ambiental, cultural, económica y con impacto fiscal, entre otras.  Desde la firma del Acuerdo de París se han trazado objetivos retadores en materia de emisiones y lucha contra el cambio climático, nuestra Industria es consciente y protagonista de este proceso.  En cumplimiento, el Sector Energético va a donde nadie ha llegado: de manera sostenible, respetando a cabalidad las regulaciones, protegiendo el medio ambiente, promoviendo el desarrollo económico y enalteciendo los derechos humanos y la diversidad.  El concepto unánime es que los hidrocarburos seguirán siendo una fuente de energía vital por muchos años más. La Industria de los Hidrocarburos debe unir esfuerzos para trabajar juntos por el país y evitar que Colombia sea importador de gas natural y de petróleo en menos de cinco años.  El gas natural nacional es prioridad.  Hay consenso general de que éste es un recurso de bajas emisiones y juega un rol protagónico en la transición energética.  La exploración costa afuera del Caribe es uno de los prospectos exploratorios de gas más valioso para los colombianos.  Es necesario un modelo articulador basado en: una visión integral, reducción de “time to market”, y el desarrollo de competencias técnicas para los profesionales colombianos.  Sin nueva exploración de hidrocarburos no habrá apalancamiento garantizado para la transición energética.  Debemos emplear la experiencia y creatividad para seguir produciendo y haciendo, aún mejor, lo que sabemos hacer: buscar siempre la excelencia operacional, mejorar el éxito exploratorio, aumentar el factor de recobro de los yacimientos y hacer el mejor uso de tecnologías innovadoras, disminuyendo los costos operativos y trabajando articuladamente entre el Gobierno, las comunidades, las empresas, la academia y los gremios. El argumento de la transición energética debe pensarse de otra manera: las emisiones.  Al momento, la mejor energía disponible es la energía fósil, la cual es asequible, fiable, versátil y adaptable, más que cualquier otra fuente.  La Industria es muy consciente que debe contribuir de manera importante e impulsar la transición energética al tiempo que optimiza sus operaciones.  También debe continuar siendo genuinamente solidaria con las comunidades e impecable con el desempeño ambiental dentro del marco de la ética y la transparencia.  Como Sector, somos pioneros en desarrollar tecnologías como la captura de carbono, el uso de energías renovables en nuestras operaciones y la cogeneración, entre otras.  Estas se vienen implementando exitosamente y son ejemplo para otras industrias de cómo se puede lograr la descarbonización de manera efectiva y responsable. La ciencia, tecnología e innovación deben estar al servicio de las necesidades de los colombianos.  Nuestra Industria es precursora en innovación y desarrollo tecnológico.  Más importante aún, contamos con el recurso humano representado en cada uno de los asistentes a este Congreso.  El Sector de los Hidrocarburos es fundamental para apalancar el desarrollo de las fuentes no convencionales de energía renovables: economía del hidrógeno y geotermia.  Además, es transversal en conocimiento, e involucra áreas como la nanotecnología, movilidad sostenible, tratamiento de aguas, entre otros. La academia, por su parte, debe enfocar sus esfuerzos en promover la investigación y desarrollo, reformar los pénsum de las carreras, acorde con el perfil profesional requerido, y buscar mecanismos de integración con la Industria.  Un ejemplo es a través de los campos escuela, una oportunidad para el desarrollo de nuevas tecnologías pasando de la experimentación a la implementación real. La transición energética colombiana requiere de un liderazgo constructivo enfocado en privilegiar el interés colectivo y no polarizante.  Esta, bien planeada, puede ser para el país una revolución en materia de desarrollo, creación de empleo, reducción de emisiones y aprovechamiento de recursos para la inversión en el gasto social que requiere el país.  El liderazgo holístico se debe construir con el Gobierno, la Industria, los gremios, la academia y la comunidad.  ¡Juntos vamos a sacar adelante la transición y para ello se requiere un direccionamiento basado en la obtención de resultados positivos en los ejes social, ambiental y económico! Es importante y vital que los organismos de Gobierno sean abiertos a escuchar y atender las recomendaciones de los expertos.  Concertar entre todos los actores, el contenido de los documentos que soportan la política pública como la hoja de ruta de la transición energética y leyes que se promulguen para su implementación. El país debe tomar las decisiones sobre su futuro energético no por dogmas, ni ideologías foráneas, sino a través de datos reales e información verídica de todos los aspectos sostenibles de su esencia. La firma de nuevos contratos de Exploración y Producción, la evaluación de los Yacimientos No Convencionales con los PPII y el desarrollo del Offshore son tres acciones en las que se debe avanzar de manera efectiva para que se garantice la autosuficiencia más allá del año 2028.  Es imperativo un acompañamiento regional del Gobierno para hacer realidad los proyectos energéticos.  No debe haber más incertidumbre jurídica en el Sector, ni temor por la seguridad física de la infraestructura de las empresas operadoras y de servicios, ni en las vías, ni en los medios de transporte de hidrocarburos (oleoductos, gasoductos,

ACIPET responde al artículo de la ministra Susana Muhamad “El agua es para la vida y no para el fracking

«El agua es para la vida y no para el fracking» es una gran falacia concebida para imponer una ideología sin importar el impacto negativo de la misma sobre otros aspectos muy importantes de la vida como es el desarrollo social y económico.  El propósito de las Asociaciones profesionales como ACIPET no es entrar en controversia política, pero sí aportar al propósito superior que es el crecimiento y transformación sostenible del país. Nuestra argumentación que no se concibe con sesgos ideológicos o políticos, sino que es apoyada en el método científico, se basa en cifras, datos, ciencia e ingeniería que de manera equilibrada y responsable define la conveniencia de llevar a cabo proyectos que aporten al mejoramiento del nivel de vida de los colombianos, permitiendo desarrollar armónicamente y al mismo nivel los tres ejes de la sostenibilidad: social, ambiental y económico. Colombia emite el 0.2% de CO2 de las emisiones globales y 0.5% de las emisiones de Gases de efecto Invernadero (GEI).  De estas emisiones a nivel mundial, el Sector de Hidrocarburos en Colombia es responsable del 0.09%.  Es claro que el país no es el responsable de los inmensos volúmenes de emisiones globales y que eliminar el uso de recursos fósiles en el país no le soluciona significativamente nada al mundo; esta no debería ser la mayor prioridad del país cuando otros flagelos como la pobreza y el subdesarrollo sí deterioran la vida de los colombianos. Si aun así se considera vital la reducción de los GEI con lo cual se sustenta la prohibición del desarrollo de los proyectos en el sector minero-energético, sería apropiado preguntarle a la ministra del Medio Ambiente si estaría dispuesta a prohibir la agricultura y la ganadería, dado que estos dos sectores son responsables del 56% del total de las emisiones del país, causadas por la deforestación y el uso de tierras.  ¿Lo haría en pro de lo que ella considera un mejor futuro para Colombia? La pobreza (21 millones de colombianos en pobreza moderada y 8 millones en pobreza extrema), la desigualdad social y el subdesarrollo son algunos de los principales problemas de Colombia sin lugar a duda.  Privar al país de las oportunidades para salir de la pobreza y lograr el desarrollo del pueblo colombiano basados en supuestos de las consecuencias del desarrollo de proyectos en el Sector de Hidrocarburos en nuestro territorio, acogiendo algunas experiencias negativas que se tuvieron en otras latitudes, es algo más que irresponsable e injusto con nuestros conciudadanos y en particular con aquellos menos favorecidos. La respuesta a las inquietudes válidas sobre la conveniencia o no del uso de técnicas como el fracking la constituyó la propuesta de realizar los proyectos piloto de investigación integral (PPII) con los cuales acudiendo al método científico se iba a lograr una toma de decisiones basadas en ciencia, ingeniería, tecnología y con garantes de transparencia de la academia.  Sin embargo, se optó por buscar su prohibición sin permitir la prueba en sitio, quizás por el temor de los detractores a que con el resultado de los PPII se quedaran sin argumentos, con apoyo de símiles ideológicos foráneos y sin prueba en territorio, para demonizar el Sector y prohibir la aplicación de una técnica de ingeniería (fracking) que ha sido utilizada en otras partes del mundo de manera sostenible y con evidencias demostrables positivas, pero que deberíamos probar en nuestro escenario a través de los PPII. De otro lado, como parte de la estrategia para lograr el objetivo de marchitar al Sector, responsable del desarrollo del país por más de medio siglo, se continúa creando confusión con definiciones imprecisas, con lo cual se pretende evitar el uso de técnicas en yacimientos convencionales y generalizar conceptos para prohibir el desarrollo de todo tipo de Yacimientos No Convencionales (YNC) en subsuelo colombiano. La definición de fracking es la aplicación de la técnica de fracturamiento hidráulico multietapa en pozos horizontales de manera masiva.  Sí y solo sí la combinación e integración de todos estos factores constituye el fracking.  Por lo tanto, la técnica del fracturamiento hidráulico en sí no debe ser parte de la discusión en la pretensión de prohibición.  El fracturamiento hidráulico no es fracking.  Gracias al fracturamiento hidráulico, que se ha hecho en el país por más de 50 años por Ecopetrol y otras operadoras, Colombia aún puede producir gas de sus yacimientos del Piedemonte llanero que aportan entre un 55% a 60% de la producción y reservas de gas.  Sin esta técnica que se ejecutó para el desarrollo de estos campos estaríamos en la actualidad en graves aprietos para el suministro de gas a los colombianos.  Otras áreas de producción de hidrocarburos como los campos del Valle Superior del Magdalena se han beneficiado del uso de esta técnica. La Industria ha desarrollado un cúmulo de experiencia y prácticas probadas, mejora continua y de optimización de operaciones con base siempre en una planeación juiciosa y cuidadosa con manejo del riesgo de manera óptima, estableciendo barreras de mitigación y control en forma anticipada. Por otra parte, los pozos horizontales son el resultado del desarrollo dinámico de las tecnologías de punta para la optimización de las áreas operativas en superficie con lo cual se evita intervenir áreas pobladas o con restricciones para su uso; prohibir esta técnica sin ningún fundamento sería algo sin sentido y seríamos el único lugar del mundo en hacerlo. De igual manera, colocar en la misma canasta a los Yacimientos No Convencionales y al fracking (fracturamiento hidráulico multietapa en pozos horizontales de manera masiva) es una decisión errada que raya en el desconocimiento total.  No todos los Yacimientos No Convencionales requieren fracking; existen Yacimientos No Convencionales como los de arenas bituminosas, los de gas en mantos de carbón y los hidratos de gas que tienen un alto potencial de aporte a las reservas de hidrocarburos y que no requieren de esta técnica.  Pero en nuestro país los detractores los incluyen en la prohibición porque son parte de su estrategia de debilitar todo el Sector de los Hidrocarburos.  El proyecto de

COMENTARIOS AL INFORME DEL MINISTERIO DE MINAS Y ENERGÍA

“Con más pozos exploratorios y la firma de nuevos contratos de exploración se podrían cumplir los deseos del Ministerio de Minas y Energía manifiestos en “El Informe” de diciembre 2022,  aún más ahora, cuando se conocen las reservas del 2022” “El Informe” del MME titulado “BALANCE DE CONTRATOS DE HIDROCARBUROS Y RECURSOS DISPONIBLES PARA LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA JUSTA” de diciembre 13 de 2022, desató una gran controversia porque daba a entender que el país tenía suficientes RESERVAS de petróleo y gas que le aseguraban la autosuficiencia en materia de hidrocarburos y, por consiguiente, los recursos necesarios para llevar a cabo una “transición energética justa” y sostenible, sin la firma de nuevos contratos de exploración petrolera. En el análisis técnico y académico de “El Informe”, en el capítulo 2 se presentan las condiciones contractuales para la exploración y explotación de hidrocarburos del Contrato de Asociación diseñado por ECOPETROL desde su designación como administrador de los recursos de hidrocarburos del país según el Decreto 2310 de 1974. Igualmente, se señalan los términos del nuevo Contrato de Concesión diseñado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) a partir de su designación como nuevo administrador del recurso según lo establecido en la Ley 756 del 2002. En el Capítulo 3, se presenta una relación de los contratos de exploración y explotación vigentes al mes de noviembre del 2022, con un total de 381 contratos, de los cuales 331 fueron firmados por la AHN y 49 firmados y administrados por ECOPETROL; el contrato faltante es uno de la antigua concesión que aún se encuentra vigente. Cabe precisar que de estos contratos hay 35 suspendidos, 18 de ellos por “conflictividad social”, 10 por “orden público” y 4 por “trámite ambiental”; adicionalmente, se tienen 63 contratos en trámites de terminación. Vale la pena anotar que, de estos 331 contratos se encuentran en ejecución 273, de los cuales 127 cuentan con áreas para la exploración, es decir que, si cada uno de estos contratos tiene la obligación de perforar dos pozos exploratorios y asumiendo seis años para la etapa exploratoria, se perforarían 254 pozos en los próximos seis años, para un total 42 pozos por año. Sin embargo, teniendo en cuenta la baja prospectividad o éxito exploratorio del país mostrado en los últimos años, este bajo número de pozos y con la decisión del gobierno de no firmar nuevos contratos de exploración, la seguridad energética del país se vería seriamente comprometida. El principal desacierto de “El Informe” se configura en este mismo capítulo, punto 3.2.2, donde se incorporan volúmenes de hidrocarburos como reservas de los posibles hallazgos en las operaciones de los contratos en ejecución al establecer que:[1] “3.2.2. Incorporación de volúmenes por contratos en ejecución De desarrollarse con éxito las etapas contractuales, los proyectos en ejecución, tanto en etapas de exploración como de producción, tienen la probabilidad de aportar: Para petróleo: Para gas natural Es de mencionar que las reservas probadas tienen un componente de incertidumbre para su comercialización y los recursos tienen mayor riesgo e incertidumbre para que entren a desarrollarse como probables comerciales.” Para hacer claridad sobre el desacierto en esta parte de “El Informe”, debemos tener en cuenta que: Ejemplo de este tipo de recursos fueron los descubrimientos de crudo pesado en Puerto Gaitán (Meta) en los años 70´s que, por ser un crudo pesado, la falta de infraestructura de transporte y con precios internacionales del petróleo bajos, se consideró que su explotación no era económica. Sólo cuando el precio del petróleo subió por arriba de los $100 dólares/barril, su explotación fue económica y así se transformaron en reservas probadas. Otros ejemplos de este tipo de recursos son el gas y petróleo de las Lutitas que requieren de la técnica del fracturamiento hidráulico, que como es del conocimiento público, no ha sido posible adelantar este tipo de proyectos. Así mismo, el desarrollo y la explotación de los descubrimientos de gas natural en el Mar Caribe colombiano requieren la perforación adicional de pozos de extensión para establecer los volúmenes reales de gas en los yacimientos, la instalación de las facilidades de producción, la construcción del gasoducto submarino, y lo más importante, determinar las posibilidades de un aumento en la demanda ya sea local o para la exportación y así, poder determinar su viabilidad económica. Al respecto, existen al menos ocho estudios sobre el potencial de recursos de petróleo y gas en las cuencas sedimentarias del país, uno de ellos, lo desarrolló la Universidad Industrial de Santander (UIS) para la ANH en abril del 2009, determinando un potencial total de recursos de 99,68 billones de barriles de petróleo (BBP) en el escenario promedio del 50% y en yacimientos convencionales.[3] Así mismo, un proyecto exploratorio recomendado por el Departamento de Geología de una empresa petrolera pertenece a este tipo de recursos. La polémica sobre el informe del Ministerio de Minas y Energía al convertir en reservas probadas unos volúmenes estimados de recursos contingentes y prospectivos como se indica en las Figuras 6, 7 y 8, inducen al lector a interpretar que el país tiene suficientes reservas para mantener una autosuficiencia, sin la firma de nuevos contratos de exploración. En la Figura 6 de “El Informe” y que se denomina: “Probable incorporación de recursos y reservas en relación con las reservas probadas para el 2021” (resaltado fuera de texto), se incorporan como “reservas probadas” de petróleo las dos primeras columnas que totalizan los 2.033 MBL (MBL = Millones de Barriles).[4] Esta probable adición de reservas 1P como se indica la Figura 6 más las reservas, estas si probadas, al 31 de diciembre de 2021 de 2.039 MBL totalizan 4.072 MBL que dividido por la producción del año 2021 de 269 MBL resultarían en R/P de 15,1 años que llevaría la autosuficiencia hasta el año 2036. Sobre la incorporación de reservas de gas natural, en la Figura 7 se les incorporan a las reservas probadas al 31 de diciembre del 2021 un volumen adicional de 3.028 GPC (Giga Pies Cúbicos) para un total de 6.192 GPC con una

Acipet rechaza declaraciones del presidente Petro sobre la extracción de hidrocarburos

Bogotá, 24 julio de 2023 La Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos – Acipet, como cuerpo técnico consultivo del Gobierno Nacional en materia de hidrocarburos, y agremiación de profesionales colombianos, rechazamos los comentarios del presidente Gustavo Petro referentes a su concepto de que “para sacar de la tierra no se necesita de mucho trabajo ni conocimiento”, aseveración que incluye la extracción de los hidrocarburos. De esta manera el Señor presidente está descalificando el trabajo y la profesión de los ingenieros de petróleos, geólogos, geofísicos y demás carreras afines a la industria, lo cual queremos entender obedece a una falta de conocimiento del señor mandatario sobre una actividad que demanda mucho estudio, experiencia y habilidades para hacerlo de una manera responsable y sostenible. Desde hace más de 80 años, el Ministerio de Educación Nacional aprobó el pénsum académico para capacitar a ciudadanos colombianos en el ejercicio de la profesión de Ingeniería de Petróleos.  Actualmente hay más de 12,000 ingenieros de petróleos en Colombia, y gracias a sus conocimientos y experiencia, y al trabajo de toda una industria, hoy podemos decir que el sector de los hidrocarburos representa un promedio anual del 5,3% del PIB a nivel nacional, alrededor del 42% del total de las exportaciones, el 22% de la Inversión Extranjera Directa y el 9% de los ingresos totales del Gobierno Nacional Central. Desde Acipet, le extendemos amablemente la invitación al Gobierno Nacional para que conozca de cerca la industria, sus procesos técnicos y de ingeniería, y la importancia de tener profesionales capacitados en explorar, producir y transformar los recursos que aportan al desarrollo del país y a un proceso efectivo y eficiente de una transición energética sostenible y justa.

ACIPET felicita a la Universidad Sur Colombiana por la reacreditación de alta calidad al programa de ingeniería de petróleos

Desde la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos-Acipet, extendemos nuestras felicitaciones a la Universidad Sur Colombiana y a todos quienes hacen parte de ella por la renovación de la acreditación de alta calidad en el programa de ingeniería de petróleos por 8 años más otorgado por el Ministerio de Educación Nacional. Como Asociación, cuyo pilar fundamental es el profesional en ingeniería de petróleos, nos sentimos muy orgullosos al saber que la USCO recibe esta acreditación una vez más por sus altos estándares educativos, formando profesionales y seres humanos con todas las capacidades que la industria requiere y a la vanguardia de los nuevos retos de la misma. Desde Acipet seguiremos trabajando de la mano de la Universidad Sur Colombiana y apoyándonos mutuamente como lo hemos venido haciendo desde hace varios años para brindarles lo mejor a los jóvenes estudiantes, la industria, la región y a nuestro país en general.

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